Porque la actividad del cuerpo ha de conectarse con la mente.

 


Práctica psicomotriz educativa.

Qué es?
Es una intervención educativa creada por el profesor Bernad Aucouturier que favorece el desarrollo motriz, la seguridad emocional y desarrollo intelectual de los niños/as. Proporciona una ayuda al desarrollo y maduración psicológica del niño/a por la vía del cuerpo, la acción y el placer del movimiento.

Dónde se realiza?
La Práctica Psicomotriz Educativa se lleva a cabo en un espacio que es físicamente seguro, que propone retos motrices e intelectuales y ofrece un contexto de seguridad emocional.

La sala de psicomotricidad es un lugar  privilegiado donde los niños/as podrán trabajar mediante el juego aspectos como la impulsividad, la frustración y la agresión; así como canalizar su energía.

   

Es un espacio preparado para que los niños puedan saltar, correr, deslizarse, rodar, equilibrarse, gritar, reír, disfrazarse, construir, destruir, dibujar, etc; éstas son acciones que los niños/as disfrutan intensamente y que van dirigidas a la integración de su esquema corporal y a la construcción de su propia identidad.

Para qué sirve?
Esta práctica es un apoyo para el desarrollo de la seguridad emocional, la comunicación, la  atención, la socialización, la autorregulación, el desarrollo del lenguaje y  el pensamiento del niño/a desde los primeros años de años de su vida.

Con la Práctica Psicomotriz Educativa favorecemos:

  • Desarrollo de la  maduración motriz: dominio y conciencia corporal, lateralidad, control postural, equilibrio, coordinación, ubicación en tiempo y espacio.

  • Desarrollo de las funciones afectivas: expresión de emociones, autoestima, superación de miedos, auto-regulación, tolerancia a la frustración, comunicación, socialización, respeto mutuo, toma de decisiones y creatividad.

  • Desarrollo de las funciones cognitivas: atención y memoria, concentración, pensamiento preoperatorio, favoreciendo el aprendizaje de los contenidos escolares.

 

Algunas frases para reflexionar

"La práctica psicomotriz educativa y preventiva es una práctica que acompaña las actividades lúdicas del niño. Está concebida como un itinerario de maduración que favorece el paso del placer de actuar al placer de pensar y permite que el niño se asegure frente a sus angustias" -Bernard Aucouturier

"Si el niño vive el placer de la acción compartida con los otros niños, como saltar, hacer equilibrio, caerse, construir, destruir, esto es ya compartir emociones profundas, es ya intercambiar con sus compañeros de juego, participar de sus iniciativas, es también aceptar el punto de vista del otro, sus proyectos y sus deseos." -Bernard Aucouturier

“En el juego y sólo en él, pueden el niño y el adulto crear y usar toda su personalidad. El individuo descubre su persona, sólo cuando se muestra creador” -Donald Winnicott

"La afectividad es el motor, o el freno, de la inteligencia" -Piaget

"Los juegos de los niños deberían considerarse como sus actos más serios".-Montaigne

"La mente está encarnada en el cuerpo... no sólo en el cerebro". -Antonio Damasio

“El juego es el trabajo del niño, su oficio, su vida” -Pauline Kergomard

“Los niños/as nos piden que les dejemos actuar por sí mismos y cuando les ayudamos más de lo que necesitan estamos poniendo obstáculos en su crecimiento” -Maria Montessori

“ Para aprender, para poder tener “tensión cognitiva” hay que tener “calma afectiva” -Vicenç Arnaiz

Nuestro psiquismo se muestra al mundo a través de nuestras acciones y manifestaciones corporales.

 

Articulo publicado por Ares Hueso González el 7-2-2011 en www.baalya.es

¿Cómo es una sesión de psicomotricidad?
La Práctica Psicomotriz Educativa Aucouturier se realiza en un dispositivo espacio-temporal, la sala de psicomotricidad. Un dispositivo con dos espacios y tres tiempos donde los niños juegan, se viven a sí mismos, se descubren y valoran, se aceptan y transforman en un ambiente creado para ellos. En un espacio de seguridad afectiva donde son escuchados, aceptados, no exigidos, respetados y reconocidos. Donde hay límites, normas y un marco que les sostiene y seguriza. Los niños son libres para actuar y libres para pensar.

Dispositivo espacial
La sala queda estructurada por medio de dos espacios: el primero, que ocupa gran parte de la sala, de expresividad motriz, donde los niños y niñas viven su cuerpo y juegan con el material específico; y otro, más reducido, reservado para la fase de la historia y la fase de representación.
La disposición siempre es la misma señalando dentro de la zona de expresividad motriz un área destinada a construir y con la norma clara de respetar las construcciones de los compañeros.

Dispositivo temporal
Se puede hablar de tres momentos importantes, consecutivos y complementarios para el desarrollo de los niños y facilitarles el paso por los distintos niveles de simbolización. El primer tiempo, más largo de vivencia del cuerpo a través del juego libre; el segundo, más reducido dedicado a contar un cuento que les guíe en su proceso de aseguración a través del lenguaje y un tercero destinado a la representación donde los niños mueven el pensamiento, se expresan.

El Material
El material necesario y recomendado para el desarrollo de esta Práctica es: espalderas, un gran espejo, cajas para contener el material, plinto, mesa, bloques de goma espuma forrados de telas de colores y tamaños y formas diferentes, colchonetas, telas de colores, material de dibujo: folios, pinturas y rotuladores de colores y piezas de construcción de madera de color madera.
Cuando los niños llegan a la sala el material está dispuesto pero el dispositivo temporal se va ajustando en función del desarrollo de sus capacidades de acción y simbolización.

¿Cómo se desarrollan los tres tiempos?
El primer tiempo es el del ritual de entrada y expresividad motriz. Se les da la bienvenida y se les acoge, se nombra a los ausentes, se recuerda la ley: “Cuidar a los amigos y a nosotros mismos”, las normas y se repasan los tiempos y los espacios de la sesión.
Después se dispone un muro para ellos y se abre así el inicio de la conquista de este espacio. A partir de ahí el psicomotricista sigue levantando pequeñas torres que los niños derriban viviendo su omnipotencia sobre el adulto y destruyendo sin sentimiento de culpa y llenos de placer.
Los primeros juegos que aparecen son juegos de reaseguración profunda que segurizan a los niños frente a la angustia. A través de estos juegos el niño se centra en sí mismo, sus sensaciones, acciones, movimientos, gestos, tono, emociones…transformando sus angustias y fantasmas en placer. Son juegos de placer sensoriomotor que permiten perder los límites manteniendo la sensación de unidad. Si el niño es acompañado y sostenido por el psicomotricista podrá llegar a realizar acciones y movimientos cada vez más armónicos.
También puede aparece en la sala el juego simbólico piagetiano, el “hacer como sí…”. Son juegos de aseguración superficial que protegen al niño de los conflictos más inmediatos transformando la realidad a su antojo.

El segundo tiempo se hace en el primer espacio donde ahora los niños se reaseguran a través del lenguaje, se distancian del miedo y se autoafirman. Por ello, los cuentos se han de ajustar a los intereses, miedos y momento evolutivo de los niños. Es un espacio de transición entre el placer de hacer y el placer de pensar.

El tercer y último tiempo se compone de la fase de representación y del ritual de salida. La fase de representación plástica y gráfica libre tiene como objetivo alejarse de las emociones vividas a través de la descentración. Los niños eligen pintar, sobre un plano elevado, o construir, individual o colectivamente siempre con la premisa de desmontar y no destruir. Al acabar se toma nota de lo que cuenten los niños sobre su creación.
La sesión se acaba con el ritual de salida donde nos despedimos hasta la siguiente sesión: se preparan para salir al exterior mientras se les hace un pequeño reconocimiento individual.

Si quieres saber más sobre este servicio puedes hablar con Magda en el 679 883 240, enviando tu consulta por correo electrónico a imajocs@imajocs.es o visitandonos en Puçol, Plaza Roma, 5 bajo.